martes, 19 de diciembre de 2017

Movimiento de Resolución Alternativa de Conflictos en Costa Rica (RAC)

Movimiento de Resolución Alternativa de Conflictos en Costa Rica: el caso del Centro de Mediación y Manejo de Conflictos Enseñanza e Investigación, CEMEDCO.



Por: Fernando Alejandro León Avelar.

“En la antigua China la mediación era 
el principal recurso para resolver desaveniencias” 
(Brown 1982).

Presentación.

El presente ensayo aborda una breve aproximación al estado de la mediación y resolución alterna de conflictos en Costa Rica desde un ejercicio de reflexión en torno al Centro de Mediación y Manejo de Conflictos Enseñanza e Investigación (CEMEDCO), valga anotar que este centro es desde su propia definición “una firma consultora inter y transdisciplinaria, que integra profesionales de amplia experiencia en docencia e investigación” (CEMEDCO, 2017). 

Desde esta perspectiva del ensayo, se parte de los aportes y acciones del centro de mediación en específico hacia una visión más general, sobre lo que es el progreso del Movimiento de  Resolución Alternativa de Conflictos en Costa Rica (en adelante abreviado como RAC), dentro de la formación permanente de una cultura para la paz, para cerrar con una reflexión sobre la importancia como herramienta y potencial campo de desempeño profesional para los estudiantes de ciencias políticas, antes de presentar formalmente al centro, se brindan sus datos más relevantes en la siguiente ficha:



Objetivo general.
Describir la labor y los alcances del Centro de Mediación y Manejo de Conflictos, Enseñanza e Investigación (CEMEDCO), en el contexto y devenir del Movimiento RAC en Costa Rica.

Objetivos específicos.
Identificar la misión, visión y orientación del Centro de Mediación y Manejo de Conflictos, Enseñanza e Investigación (CEMEDCO) como actor del Movimiento RAC en Costa Rica.

Caracterizar a partir del caso de CEMEDCO, el estatus actual y posibles avances de la Resolución Alternativa de Conflictos para Costa Rica.

Metodología de trabajo.
A partir de la revisión bibliográfica previa sobre la Resolución Alternativa de Conflictos, se procede a darle seguimiento y rastreo al trabajo del  Centro de Mediación y Manejo de Conflictos, Enseñanza e Investigación (CEMEDCO), para estructurar brevemente una descripción de lo que ha sido el aporte de este centro al movimiento RAC en Costa Rica, sus potencialidades o falencias; posteriormente se refuerzan algunas líneas conceptuales y también se procede a consultar los portales de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos y del Ministerio de Justicia y Paz República de Costa Rica. Finalmente, en un ejercicio de reflexión, se valora la Resolución Alternativa de Conflictos en primera instancia como herramienta potencial para los estudiantes de Ciencias Políticas, pensando en un desarrollo y quehacer profesional en el futuro próximo y eventualmente en el ejercicio propiamente en el ámbito de la mediación y de la resolución alterna de conflictos, sea como consultor independiente o en un espacio de trabajo en el que se colabore en equipos interdisciplinarios, como se constata en el caso de CEMEDCO (a partir del currículo de sus consultores, se corrobora que varios de ellos son politólogos o con estudios y especializaciones afines a la ciencia política).

Marco conceptual.

Se parte de la definición del conflicto proporcionada desde  la visión de Pruitt & Rubin (en Arias, Guillén y Paniagua 2011, p.10), en tanto el conflicto es  “Una diferencia consciente alrededor de un tema entre dos o más personas cuyas aspiraciones no pueden satisfacerse al mismo tiempo” ante, dicha definición, que si bien no es la única, se brinda claridad sobre las partes en conflicto por aspiraciones opuestas y se perfila el que dentro de las múltiples posibilidades está el llegar a un arreglo pues no se excluye dicha posiblilidad, previa gestión y tratamiento adecuados del problema, si bien esto no se da por un hecho, ni se busca en forma alguna remplazar los mecanismos legales ordinarios, ya el contemplar dicha posibilidad constituye otra vía además de la judicial para abordar las disputas y confrontaciones entre las partes y permite vislumbrar el diálogo como alternativa real y la capacidad de las partes para proponer soluciones.

La gestión del conflicto es referida más ampliamente por Josep Redorta (2009, p.13) quien apunta particularmente que "se pretende que las partes en conflicto utilicen al máximo su propio poder y sus recursos y que el mediador se mantenga en lo posible neutral e imparcial, esto hace que se piense que mientras las partes son “propietarias” de su conflicto, el mediador lo es del proceso de resolución de acuerdo con esas mismas partes", ante esta definición, se perfila y resalta el protagonismo que pueden tener eventualmente las partes y es necesario insistir en el hecho potencial de 'ser propietario/gestor del propio conflicto', en efecto, se piensa en un tratamiento o abordaje al conflicto con miras a alcanzar una solución en común, pero dicha solución es más duradera cuando ha sido gestada y articulada por los interesados, también es importante mencionar que se requiere de un espacio donde las partes puedan concretarse y conciliar en una solución positiva, articulada desde ellos mismos como actores con la intervención de un tercero que actúa como facilitador.

La mediación desde el mismo Redorta (2009, p.14) es sugerida entonces como “un proceso de desbloqueo de un conflicto a través de la intervención de un tercero que se remite a la propia capacidad de las partes para hallar la solución de sus dificultades”, sin afán de desgastar al lector en más definiciones y por razones de espacio, sólo se anotará con miras a entender mejor los distintos mecanismos de resolución alterna de conflictos, ya que el objetivo es el solucionar entre las partes, sin alcanzar los mecanismos judiciales y punitivos convencionales, por medio del diálogo en tres maneras vías: la negociación entre las partes de forma directa, la mediación o conciliación con un tercero imparcial o con el arbitraje, de un tercero imparcial pero con capacidad de decisión para, como se dijo, darle una salida al conflicto en cuestión.

También se apunta desde los puntos anteriores, que si bien no se persigue un objetivo meramente económico o de descongestión de los tribunales, el promover los mecanismos alternativos de resolución de disputas podría, en efecto, ser un factor para aligerar los procesos y un mecanismo donde se maximicen recursos, pensando en tiempo, dinero y energías de las partes en disputa o posibles litigantes, lo que contribuiría en eficacia y permitiría el desarrollo de las nociones de “justicia pronta y cumplida”.


Contexto.

CEMEDCO como iniciativa privada surge en los años noventa, primeramente como consultora y posteriormente como centro de mediación, impulsado por su fundador, el sociólogo costarricense José Luis Vega Carballo; en su misión y vision el centro propone: “CEMEDCO es una organización que aprovecha el conflicto como fuente positiva de cambio para promover la paz, mediante la investigación en temas y la capacitación en herramientas para el crecimiento individual que  potencien el desarrollo organizacional. Una organización que se distinga internacionalmente, por el impacto de sus programas dirigidos hacia la construcción de  una cultura de paz.” (CEMEDCO, 2017). En la descripción del centro, es posible identificar una vocación innata por el diálogo y el desarrollo o promoción de una cultura de paz, enfocada hacia la resolución de problemas en distintas escalas, desde la interpersonal, en el espacio laboral u organizacional y la valoración por el diálogo como herramienta de construcción en las relaciones interpersonales.

Antes de proseguir con CEMEDCO, es importante resaltar que la Resolución Alternativa de Conflictos como instrumento jurídico en Costa Rica se formaliza con la Ley sobre Resolución Alterna de Conflictos y Promoción de la Paz Social, N°. 7727 del 9 de diciembre de 1997, siendo así un medio de promoción de la cultura de paz, justicia y aligerar las disputas cuando llegar a la conciliación es posible; con esta ley, el centro pasa de la visión de la consultoría privada, a ser un centro que pueda apoyar al Estado Costarricense y a los países del área centroamericana en la promoción de  de una cultura permanente de paz mediante mecanismos no adversariales, sino más bien alternativos en la búsqueda de soluciones a los conflictos. En ese entender, es importante resaltar el artículo 1 de dicha ley que nos evoca la necesidad de insistir en los mecanismos dialógicos y la conciliación para la paz, además de fomentar esta visión desde las edades más tempranas,  labor que se debe inculcar en las familias y desde las escuelas y colegios del país.

ARTÍCULO 1.- Educación para la pazToda persona tiene derecho a una adecuada educación sobre la paz, en las escuelas y los colegios, los cuales tienen el deber de hacerles comprender a sus alumnos la naturaleza y las exigencias de la construcción permanente de la paz.
El Consejo Superior de Educación procurará incluir, en los programas educativos oficiales, elementos que fomenten la utilización del diálogo, la negociación, la mediación, la conciliación y otros mecanismos similares, como métodos idóneos para la solución de conflictos.
La educación debe formar para la paz y el respeto a los derechos humanos.


(Ley 7727 sobre la Resolución Alterna de Conflictos y Promoción para la Paz Social)
En ese contexto,  CEMEDCO trabaja activamente y de la mano con instituciones como el Ministerio de Educación Pública, la Defensoría de los Habitantes y las universidades estatales (UNA, UCR e ITCR) con la elaboración y realización de seminarios, capacitaciones, talleres y cursos dirigidos a instituciones, empresas e interesados tanto en Costa Rica como a nivel centroamericano, sobre la base del respeto, el compromiso entre las partes, la objetividad en la mediación, la responsabilidad, la confidencialidad, la solidaridad e integridad unidas a la tolerancia en los escenarios de incertidumbre y divergencia que se puedan tener en procesos preventivos, negociación, conciliación, arbitraje y la solución alternativa de conflictos por medio de la realización de seminarios, talleres, cursos, licitaciones y consultorías (CEMEDCO, 2017). 

CEMEDCO como centro autorizado para la mediación.

Bajo el impulso de la  Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos y con la realización de los trámites correspondientes y verificación de los estándares de calidad por parte de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos, durante el año 2009 el centro es aprobado para fungir como centro de mediación; en efecto, desde los estatutos del  Ministerio de Justicia y Paz,  de acuerdo al artículo 3 de esa dependencia se autoriza al centro que colabora en materia de educativa al fomento de una Cultura para la Paz mediante el desarrollo de programas y mecanismos RAC (DINARAC, 2017).

CEMEDCO como centro RAC privado debidamente autorizado por DINARAC, trabaja en investigación sobre cambio, emociones, redes sociales, comunicación, diálogo, conflicto, programación neurolingüística, liderazco, manejo de poder, empoderamiento, RSE, ambiente de trabajo y diálogo (CEMEDCO, 2017), por lo cual se constata que el centro no atiende solamente casos de  mediación sino que busca brindar asesoría con una amplia oferta a organizaciones, empresas municipalidades, universidades e instituciones estatales por medio de manuales, talleres, capacitaciones y la elaboración de guías para la gestión exitosa y la solución de disputas en las distintas instancias, la mejora de ambientes de trabajo y la gestión de problemas en las comunidades.

Actualmente, la dirección del centro está a cargo de la catedrática y profesora emérita de la Universidad de Costa Rica, la psicóloga Leda Beirute Brenes,  el trabajo de este centro se mantiene constante, como revelan las estadísticas de la Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos y que se muestran a continuación:


Si bien, de las estadísiticas anteriores podemos rescatar que el aporte de este centro es muy discreto en términos de atención y mediación directa de conflictos, comparado con otros centros de mediación tanto privados como públicos, mucho de la fortaleza de CEMEDCO radica en la realización constante de seminarios y talleres en los ámbitos de su investigación, utilizando metodologías centradas en la persona, con el propósito de potenciar procesos de reconversión mental y desarrollo pleno de habilidades sociales, con capacitaciones sobre inteligencia emocional y el manejo del conflicto (mediación, negociación y conciliación) que han brindado en instituciones como la Defensoría de los Habitantes, Fundación Arias para la Paz, Ministerio de Educación Pública, BID en Panamá, la UNESCO y la Procuraduría de Justicia en la República de El Salvador (CEMEDCO, 2017).

Igualmente, el centro ha trabajado en conjunto con municipalidades nacionales en temas de procesos de cambio, manejo del estrés, manejo del tiempo, trabajo en equipo, visión compartida, comunicación asertiva y diagnóstico organizacional difundiendo información relevante a través de conferencias, seminarios, publicaciones y boletines, medios de comunicación colectiva cibernéticos, prensa relacionada con sus diferentes áreas de trabajo (CEMEDCO, 2017) de esta información se desprende que no sólo que las líneas de acción de CEMEDCO son muy variadas, sino que el alcance potencial del centro es amplio y de una sólida trayectoria.

Actualmente, CEMEDCO cuenta con consultores con una amplia trayectoria y amplísima experiencia, en los campos investigativo, académico y legal como es el caso del politólogo, historiador e internacionalista Manuel Araya Incera quien es parte de CEMEDCO desde el 2003, la psicóloga Leda Beirute Brenes, el especialista en sistemas digitales y telecomunicaciones Geovanny Delgado Cascante, Luis Fernando Mayorga Acuña, sociólogo de profesión, quien fuera vicerrector de Vida Estudiantil y vicerrector de Administración en la Universidad de Costa Rica por más de 12 años, Benjamín Odio Chan abogado con amplia experiencia en cooperación internacional, José Joaquín Seco ex-rector del Instituto Tecnológico de Costa Rica y rector de la Universidad Veritas, Nicole Jirón Beirute quien es mediadora certificada  por el Ministerio de Justicia y Paz , Jennifer Anglin Fonseca consultora y mediadora certificada y Gabriela Peña consultora ante UNICEF en el proyecto de Red de Cuido.

CEMEDCO constituye entonces, un ente privado que puede colaborar a la mediación y el manejo de conflictos entre las partes. Más aún, es importante el trabajo de reflexión y la producción investigativa que el centro realiza pues se trata de producción que si bien proviene de notables académicos costarricenses, no se gesta desde la academia sino desde actores privados, es importante recalcarlo ya que muchas veces los entes privados son cuestionados por su falta de compromiso ante las problemáticas del país y hacia la cultura política en general, hay una devolución permanente en materia de producción de insumos de los más diversos alcances.

La colaboración de CEMEDCO en materia de negociación y resolución alterna de conflictos se articula en el entramado mismo del colapso del sistema judicial; como se explicó anteriormente, el planteo de una mediación y arreglo entre las partes posibilita una forma más expedita y duradera de solución que además evita el proceso judicial, con costos menores para los implicados. Aunque los aportes de la mediación no debieran ser tratados sólo desde la esencia cuantitativa, es importante remarcar que la generalización de vías alternativas de resolución de conflictos permitiría un ahorro considerable de recursos al país.

Perspectivas del Movimiento RAC en Costa Rica.

Es decir, en un sentido más general y no sólo desde los aportes del centro, con la promoción de mecanismos alternos de resolución de conflictos y con la proyección de una vocación dialógica, se trata de mejorar la convivencia democrática, desde la parte de operatividad de las instituciones del Estado se tiene claro no todo se puede resolver en los juzgados, por lo que el fomento a la resolución pacífica y  el diálogo se perfilan como un reto, un déficit pero ante todo como una oportunidad para quienes esperan un arreglo a alguna problemática que los aqueja y nadie está excento en una sociedad como la costarricense, basta con ver la conflictividad existente en los periódicos o noticieros para visualizar que aún queda mucho camino por recorrer en la perspectiva de la RAC.

Como establecen Hidalgo, C. Piedra, M y Arias, R., Arias, D. y Vega, R. (2015) en el programa televisivo 'Sobre la mesa', el fomentar la Resolución Alternativa de Conflictos en Costa Rica va más allá de la descongestión judicial, que no deja de ser un derecho ni una posibilidad, se trata también de lograr un cambio en la cultura política de los ciudadanos, es un tema país y en conjunto con las instituciones del Estado se busca articular desde las comunidades estas posibilidades de compromiso y arreglo, para facilitar la convivencia pacífica, de cara a los derechos fundamentales de las partes y ante todo como una posible la vía del diálogo.

En esa vía, es interesante cómo algunos esfuerzos comienzan a integrarse por ejemplo con el Ministerio de Educación Pública (donde precisamente en uno de los programas contra el bullying esta institución trabaja directamente con CEMEDCO), a fin de darle otro manejo al conflicto, inclusive el que desde la más tierna edad los niños aprendan a solucionar sus disputas sin recurrir a la figura de autoridad del maestro. Por ello, el manejo del conflicto es visto como algo inherente a la sociedad para la búsqueda y gestión permanente de la paz.

En ese entender, el país debe continuar trabajando en la búsqueda de mecanismos alternativos más allá del aspecto económico y las ventajas que tendría el descongestionamiento de los tribunales, el derecho o la vía judicial por si mismos no resanan el conflicto social sino que se perfilan más como una salida punitiva, desde la perspectiva de la Resolución Alternativa de Conflictos se apela más al compromiso de las partes y a la apertura al diálogo permanente como cualidad, por medio de facilitadores,  a la construcción de la negociación con un acuerdo positivo que tiene el valor de una sentencia judicial y al compromiso entre las partes.

En Costa Rica desde diciembre de 1997 existe  la ley de Resolución Alternativa de Conflictos, aunque el movimiento RAC es anterior y replantea el enfoque de la conflictividad de cara a los medios adversariales, busca favorecer la construcción de los propios acuerdos para alcanzar mayor calidad, solución sostenible, rápida y de calidad. 

Ciertamente, como apuntan Hidalgo, C. Piedra, M y Arias, R., Arias, D. y Vega, R. (2015) Costa Rica puede considerarse a  la vanguardia en la región centroamericana en lo que respecta al movimiento RAC, en parte gracias a la visión y avances impulsados desde el Poder Judicial para la conciliación entre las partes, dentro de un marco institucional sólido para el empleo de la mediación, aún así queda mucho camino por recorrer y una serie de oportunidades que se brindan para quien quiera trabajar en los diversos mecanismos de resolución de conflictos.

¿Mito o realidad?: construcción de una cultura de paz.

Entre los principales desafíos que se vislumbran están el concienciar a las comunidades de la necesidad de resolver y fortalecer las relaciones interpersonales, en esa vía también podría mencionarse el recurrir a los mecanismos RAC antes de proceder con el proceso jurídico que además y como se ha venido apuntando es desgastante, tardío y costoso para las partes involucradas. El ámbito formativo también tiene múltiples desafíos, en la especialización de profesionales que sean capaces de desenvolverse en las más diversas situaciones que se pueden generar desde la aplicación y puesta en práctica de los mecanismos RAC.

Finalmente, en la parte de inculcar la resolución alternativa de conflictos y el favorecimiento de una cultura dialógica, para la paz debe pensarse que el tema de construcción permanente de la paz, aspecto que merece más que ser un eje transversal en las materias de colegio o relegarse a ser un tema específico o unidad en las lecciones de educación cívica en escuelas y secundarias del país, por el contrario, está claro que la solución pacífica de conflictos merece ser abordada desde la vivencia constante, perfilada desde la toma inteligente de decisiones y la convivencia armónica que permitirá a la postre ciudadanos menos impulsivos y más conciliadores, no se trata de ser una sociedad sin problemas lo cual además sería utópico e iluso, sino en poder gestionarlos de una forma proactiva y generando los mejores escenarios para todas las partes.

En Hidalgo, C. Piedra, M y Arias, R., Arias, D. y Vega, R. (2015), el especialista en Resolución Alternativa de Conflictos Randall Arias Solano afirmó que en su investigación llevada a cabo para el Informe Nacional sobre Desarrollo Humano (PNUD, 2013), se determinaron varias tendencias en la sociedad costarricense que en primera instancia parecieran ser contradictorias entre sí, pero sí se analizan a profundidad adquieren sentido en el caso de Costa Rica y la necesidad de fomentar una cultura de diálogo, orientada a la resolución de conflictos.

Según el PNUD (2013), nuestro país tiene niveles de desconfianza crecientes, el estudio revela que a pesar que las personas visualizan a Costa Rica como una isla de paz, en realidad no existe como tal una cultura de la negociación fomentada y prefieren “no meterse con nadie” y “postergar conflicto”, la falta de cultura para la resolución alterna de conflictos es asociada por el especialista Randall Arias a un mayor nivel de desconfianza y falta de espacios adecuados para dialogar.

Los señalamientos que realiza Arias Solano son importantes y nos llevan no sólo a romper los mitos sobre una Costa Rica pacífica, sino a darle seguimiento a la cultura política del costarricense, a sus inquietudes y a la vivencia e interpretación misma de una sociedad con creciente intolerancia, lo que justifica en mayor medida la necesidad de alcanzar niveles adecuados de diálogo, convivencia y resolución pacífica de controversias.

Conclusiones.

La resolución alternativa de conflictos si bien no debe ser sugerida como un remplazo de la vía judicial, ciertamente se perfila como una herramienta que permitiría evitar la saturación de los Tribunales de Justicia.

El favorecer la resolución alterna, permite además de la descongestión del sistema judicial una economía de recursos como lo son tiempo, dinero e inclusive el aprender a negociar y encontrar soluciones y un  mejor planteo pensando en futuras discordias que las partes enfrenten entre sí o con terceros actores.

Como campo de trabajo para politólogos, se evidencia a partir de CEMEDCO que es posible que los politólogos encuentren un nicho de trabajo en equipos interdisciplinarios; más aún, se parte del hecho que la formación que los estudiantes de ciencias políticas en esta área es muy panorámica y el interesado profundizará para alcanzar la maestría necesaria y el dominio en el campo de trabajo. 

Es importante la labor de CEMEDCO en tanto constituye otra opción para abordar la mediación, sin embargo si analizamos cuantitativamente los casos atendidos por el centro es posible observar que su aporte es más bien discreto. Por tanto, se propone más un acercamiento cualitativo para entender los alcances del centro y como se trató en este acercamiento, visualizar que la oferta de servicios, la cantidad y el tipo de clientes que se manejan por medio de talleres, charlas y consultorías hacen que el rol de CEMEDCO sea relevante para la sociedad costarricense, además de la producción que realiza el centro en materia de investigación como una forma de retorno al país.

A modo de cierre, se propone un retorno al epígrafe de este ensayo, una sociedad que es capaz de resolver las desaveniencias entre sus miembros es una sociedad que si bien no está excenta de problemas, puede proponer soluciones y hacer de los conflictos una oportunidad. Si bien Costa Rica ha dado pasos importantes, es necesario concienciar sobre la tolerancia y la convivencia de modo que podamos tomar las mejores decisiones y convertirnos -como lo propone Josep Redorta- en propietarios y gestores de nuestro propio conflicto.

Fuentes consultadas.

Arias, R., Guillén, S., y Paniagua, F. (2011). Manual de Formación en Negociación Basada en Intereses. Funpadem Pact: USAID, San José.  Recuperado de: http://www.funpadem.org/app/webroot/files/publication/files/12_pub179_ibbtrainingmanualspanish.pdf [Consultado: 12 de octubre, 2017].

Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica. (1997). Ley No. 7727: Ley sobre Resolución Alterna de Conflictos y Promoción de la Paz Social. Cuarta Edición, Editorial Investigaciones Jurídicas S.A., San José, 2005. Reglamento a la Ley de Resolución de Conflictos, Decreto Ejecutivo No 27166- J del 3 de julio de 1998.

Brown, D. (1982). Divorce and Family Mediation: History, Review, Future Directions. Conciliation Courts Review. 

CEMEDCO. (2017). Página principal.  Centro de Mediación y Manejo de Conflictos Enseñanza e Investigación. Recuperado de http://www.cemedco.com/ [Consultado: 15 de octubre, 2017].

DINARAC. (2017). Dirección Nacional de Resolución Alterna de Conflictos. Ministerio de Justicia y Paz República de Costa Rica. Recuperado de http://mjp.go.cr/viceministeriopaz/IndexDINARAC [Consultado: 16 de octubre, 2017].

Hidalgo, C., Piedra, M., Arias, R., Arias, D., Rodríguez, N., y Vega, R. (2015). Resolución Alternativa de Conflictos (RAC). Programa sobre la Mesa UCR. Sistema Universitario de Radio y Televisión.
https://www.youtube.com/watch?v=YV_jiXBRns4 [Consultado: 16 de octubre, 2017].

PNUD. (2013). Informe Nacional sobre Desarrollo Humano. Aprendiendo a vivir juntos: Convivencia y desarrollo humano en Costa Rica. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Recuperado de http://hdr.undp.org/sites/default/files/costa_rica_nhdr_2013.pdf [Consultado: 22 de octubre, 2017].

Redorta, J. (2009). La gestión de conflictos: un campo emergente. Actas del XI Congreso Nacional de Psicología Social, Tarragona. 2009. Publicación electrónica. Recuperado de:
https://mediacioensalut.files.wordpress.com/2013/10/la-gestion-de-conflictos-un-campoemergente.pdf [Consultado: 15 de octubre, 2017].

miércoles, 11 de octubre de 2017

Cherán: De la resistencia permanente a la organización comunal indígena, alternativas posibles al sistema de partidos promovidas desde el ámbito de lo local.

Caso Cherán Michoacán: ¿Democracia en crisis? De la resistencia permanente a la organización comunal indígena, alternativas posibles al sistema de partidos promovidas desde el ámbito de lo local.

Por: María Jiménez, Stephanie Guillén y Alejandro León Avelar.


La experiencia del Municipio de Cherán en el Estado de Michoacán, México, marca un hito en las potestades y alcances jurídicos del concepto de autogobierno de los pueblos indígenas por medio de la figura de usos y costumbres, en tanto los eventos que precedieron el levantamiento de la comunidad permitirían a posteriori, la organización comunitaria y la toma de conciencia respecto a un problema de corrupción estructural del gobierno local. Ante esta dinámica, la comunidad no sólo expulsa a los taladores ilegales del bosque, sino que va más allá y plantea el retorno a las prácticas tradicionales en los niveles de gestión municipal y toma de decisiones comunitarias desde las fogatas, la organización comunera se hizo cargo de las rondas voluntarias y la expulsión permanente de los partidos políticos, el crimen organizado, los carteles del narcotráfico que operaban en la zona y de la policía federal.

El proceso cheranense involucra necesariamente una reflexión sobre la posibilidad de una ‘democracia otra’ a partir de la experiencia comunal; una eventual renuncia a los estándares impuestos y generalizados como los ‘adecuados’ desde centros hegemónicos con realidades distintas, distantes y que sugieren la incomprensión de la voluntad comunitaria propia de los pueblos indígenas. Asimismo, se valoran los costes de una pretendida ‘civilización’, misma que en realidad sacrifica la noción del ‘buen vivir’, particularmente con la extracción de la riqueza natural, patrimonio ancestral de las comunidades indígenas, poniendo en dilema su conexión natural y espiritual con las fuentes de agua, bosques, montañas y recursos naturales, irrespetando entonces los nexos armónicos de los pueblos originarios con su pasado, con su presente y con su futuro.

A la incomprensión de la dinámica interna de los pueblos indígenas, se suman los afanes represores por medio del mismo Estado y de sus mecanismos sistemáticos, mismos que incluyen la represión, imposiciones contrarias a los modos de vida y cosmovisiones indígenas e inclusive en la arena legal con proyectos que van  en perjuicio de las comunidades originarias y del reconocimiento de sus derechos. Si bien, internacionalmente existe la obligación contractual y el compromiso de hacer cumplir lo dispuesto en los acuerdos internacionales, es innegable que la articulación interna del país presenta conflictos que escapan a los tomadores de decisiones en materia de Derechos Humanos, más aún el narcotráfico y las redes de crimen organizado han sembrado el terror entre la población civil, en el caso del Estado de Michoacán es innegable que el surgimiento de las fuerzas de Autodefensa responde a la incapacidad de la institucionalidad tradicional e inclusive a la necesidad de proteger en zonas donde los Gobiernos en sus escalas Federal y Estatal, se han visto supeditados o inclusive absorbidos en sus diversas instancias por el crimen organizado.



Por parte del Gobierno Mexicano y desde la oficialidad, se constata el reconocimiento de la obligación internacional de protección por haber adquirido previamente una obligación contractual en materia de Derechos Humanos. Más aún, se visualiza igualmente que la legislación en esta área avanza más rápido de lo que los Estados nacionales tienen capacidad de responder; de este modo, el Convenio 169 de la OIT constituyó un punto de apoyo fundamental para la comunidad cheranense y el reconocimiento a su derecho a la autogestión en la escala municipal; sin embargo,  varias preguntas surgen al respecto de este caso particular y a partir de ellas, así como  desde la aproximación jurídica conceptual y desde la reconstitución histórica política se formula el corpus de este trabajo:
¿Será posible reproducir la experiencia cheranense en otras latitudes y realidades indígenas latinoamericanas?, ¿informaron y siguen informando los medios de comunicación con imparcialidad sobre los hechos que estaban ocurriendo en Cherán?, ¿atenta el rompimiento con los partidos políticos la idea de democracia participativa y el derecho a elegir de los ciudadanos?, ¿cómo llegó un municipio marcado por el crimen organizado y la violencia a convertirse en la comunidad más segura de México?, ¿los usos y costumbres como práctica ancestral se pueden sostener en el tiempo de cara al funcionamiento del aparato legislativo y judicial nacional? 

Reconstrucción de los hechos y enfoque de los medios de comunicación.

Los medios de comunicación participan en la construcción de imaginarios, e inclusive transforman -o en ocasiones más bien deforman- una realidad determinada; en ese sentido, Miguel Vázquez confirma que: “La institución periodística selecciona, de entre todos los sucesos, los que estima pertinentes y relevantes, en función de criterios de interés social, que no siempre se explicitan. El periodismo es, qué duda cabe, un fenómeno de socialización de la experiencia.” [1]. Dependiendo del enfoque de los medios de comunicación, una misma realidad puede ser percibida de distintos modos entre los potenciales receptores, y esto no escapa para el caso de Cherán. 

Como antes lo sugiriera Marshall Mc Luhan, con “El Medio es el Masaje”, los medios de comunicación influencian a las personas que reciben los mensajes, y como recalcan Bryant, J. y Zillmann, D.“es a partir de la información recibida que se determinan desde las percepciones hasta los parámetros de felicidad o infelicidad en determinada sociedad”, así volviendo a Mc Luhan, la aldea global pareciera tener sentido entre notas que carecen en lo absoluto de neutralidad para formular noticias a la medida o donde ideológicamente se hace énfasis para resaltar un aspecto específico o una voz por encima de la otra, aunque haya una pretendida neutralidad u objetividad en la presentación que dista de ser tal [2].

Los medios informativos generalizan y seleccionan fragmentos para la reconstrucción de la realidad, misma que es abordada por los medios de comunicación, fundamentalmente a partir de estereotipos y prenociones cuando en el mejor de los casos hay algún trabajo investigativo o de campo previo, como respaldo de la información presentada a los televidentes. Más aún, el uso de falacias y una retórica pretenciosa por parte de los presentadores televisivos en los horarios estelares o de mayor rating sugiere, además de la ignorancia, la incomprensión y alcance superficial del fenómeno abordado y de lo que significa la especificidad misma del pueblo indígena, particularmente para esta sección se abordan tres medios de comunicación donde se tocó el tema de Cherán en distintos momentos y espacios:

En el espacio ‘Despierta con Loret’ de Noticieros Televisa, se presenta un microreportaje de ocho minutos intitulado “Cherán Rebeldía ¿Democrática?”, en este espacio debate sobre si el organizar fogatas y el votar a mano alzada es democracia, o más bien una puerta al autoritarismo, la reflexión del presentador y las microcápsulas cuestionan en forma enfática sobre si el caso de Cherán  representa una alternativa de Estado o más bien una ausencia de Estado. Pasando por alto que ya existía para ese momento específico en que se transmite el reportaje, un reconocimiento oficial del Instituto Federal Electoral Mexicano, amparado además en la resolución de los Tribunales de Justicia de la Nación, hecho que respalda la legalidad y refuerza la idea del derecho natural a decidir por medio de usos y costumbres a sus representantes. 

Detengámonos un momento en el sentido de la democracia; para Robert Dahl, la representación política es un “invento” que vino al rescate de la democracia: le dio los instrumentos para ampliarse, arraigarse y poder sobrevivir, así: “La representación, o gobierno representativo, debe ser considerada un nuevo invento...es la democracia que se ha vuelto practicable durante un largo periodo y un vasto territorio” [3]. Refuerza Giovanni Sartori que la representación política es desde la realidad fáctica “una práctica que hizo sobrevivir a la democracia a sus propias tensiones, la hizo practicable en contextos masivos, en grandes sociedades, la dotó de funcionalidad y se constituyó en el mecanismo principal que la hizo durar....” [4] Por otro lado, desde la visión de Held y Huntington “la institución central de la democracia representativa es precisamente la elección” [5], el proceso electoral per se, independientemente de sus formas de intermediación se mantendría, “el acto mediante el cual se selecciona a los representantes y merced al cual el poder y el gobierno emergen desde el pueblo: con la decisión de los electores” [6].



En el caso de Cherán, apoyados en el párrafo anterior, no hay una renuncia a la práctica democrática, la elección se realiza sin la intermediación de los partidos políticos, pero aunque el procedimiento varía, para efectos prácticos se da una elección de representantes. Particularmente, los vecinos se colocan en filas detrás de la persona que consideran más apta para que los represente en el Consejo Mayor, así cada barrio aporta tres representantes a dicho consejo de doce.

Volviendo al microreportaje de Televisa, cabe destacar la opinión paternalista y neoliberal expresada por el Gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, quien afirma en el horario estelar en que se transmite el programa ‘Despierta con Loret’: “Los amigos de Cherán han andado muy crecidos, porque se convirtieron en la noticia nacional, se volvió un tema muy mediático, pero hay que regresar a la tierra, hay reglas y hay mecanismos, y la autonomía es relativa, medio ha funcionado, pero ha funcionado porque hemos acompañado el esfuerzo del Consejo Comunal de Cherán”. Esta declaración se realiza en lo referente al aparente éxito en la gestión del gobierno comunal de Cherán y que además concuerda con lo expresado por Enrique Bautista que “bajo la lógica del capitalismo y la globalización. El pueblo, considerado ignorante, atrasado, carente de cultura, requiere de la supervisión del opresor que bajo el argumento de cuidado y donación, supervisa, controla y en su caso, castiga al indígena que no cumple con su rol”;  además, se expresa en esta opinión, un deseo de colonizar y civilizar al indígena, quien por defecto es asimilado como un niño, incapaz de tomar decisiones propias, incapaz de decidir y administrar o reflexionar sobre lo que resulta mejor para ellos mismos, el Consejo Mayor de Cherán confrontó al gobernador por las declaraciones, el caso Cherán se da desde la legalidad y las declaraciones de Aureoles Conejo se reflejan la impotencia. ardor y revanchismo, propias de quien ya perdió la batalla legal [7].

Se analiza también el acercamiento realizado por un medio local michoacano, IM Noticias con Ignacio Martínez, quien realiza una entrevista a Pedro Chávez líder del Consejo Mayor de Cherán, del comunicador michoacano Ignacio Martínez se afirma por parte del Consejero de Cherán, que él fue el único con su medio de comunicación en darle seguimiento inmediato a lo que estaba aconteciendo en Cherán con los talamontes y la posterior organización en fogatas de los cuatro barrios principales.

Finalmente, se considera un medio alternativo en Internet, Rompeviento TV, programa en donde se aborda en forma intensiva la problemática acontecida en Cherán con tres de los actores principales, un programa rico en reflexión y rico también por su abordaje crítico, pero que podría ser considerado de menor rating y enfocado a un público más académico, dados los temas que normalmente se trabajan, así como su duración y el público meta que se supone es más informado, que gusta del análisis profundo de las problemáticas sociales y de la realidad nacional e internacional, si bien se hace menor énfasis en este medio, hay que decir que es la fuente que más aporta para la reconstitución del caso y por su riqueza se recomienda su divulgación para la comprensión integral de lo ocurrido en Cherán Kéri.



Reconstrucción de los hechos a partir de los medios abordados.
La comunidad indígena de Cherán toma el control en la lucha contra el crimen organizado y los abusos de las autoridades locales el 11 de abril del 2011. Esto ha permitido no sólo el deshacerse de los partidos políticos, ilegales en coordinación con el gobierno local, sino el reconstituir las 18 000  hectáreas devastadas y saqueadas por los talamontes, con 20 000 metros cúbicos de madera muerta según las estimaciones de España Boquera y Champo Jiménez; actualmente el 90 % del bosque es decir unas 27 000 hectáreas han sido recuperadas satisfactoriamente y el municipio desarrolla varios programas de desarrollo social y emprendimiento cuidadano sostenible con los recursos forestales y la preservación del ambiente como premisa [8]. 

Este saneamiento del bosque conlleva también una reconstitución de la organización comunal y de las raíces ancestrales que unen a la comunidad indígena purépecha con la tierra; los miembros de Cherán entienden que los partidos políticos eran los que los dividían, no sólo como comunidad, sino que los intereses políticos creaban discordias y envidias inclusive dentro de las mismas familias. El conflicto sirvió para sentar las bases identitarias, para volver a las prácticas de elección ancestrales e impulsar las ideas y proyectos desde la cercanía y el calor de las fogatas de los cuatro barrios. Actualmente, los comuneros trabajan en materia de seguridad, tal como afirman los jóvenes comuneros, ellos "perdieron el miedo a la muerte por amor a la vida" [9].

En Cherán están prohibidos los partidos políticos y se ha mantenido la lucha contra el alcoholismo que se considera otro de los males que afectaba en mayor medida la comunidad, al visitante no se le permite introducir propaganda, ni armas, ni alcohol: “La gente honesta es bienvenida”. Con la organización comunitaria se logró expulsar al narcotráfico, a los sicarios que extorsionaban a las familias y vecinos ante la incompetencia de las dependencias estatales y federales. Por supuesto, no significa que en Cherán todo sea paz y tranquilidad, en realidad siguen habiendo problemas como las riñas, el tránsito, el manejo de la basura y la convivencia entre vecinos, pero las ejecuciones, los levantones (secuestros) y extorsiones se han reducido a cero, constituyéndose así en el municipio más seguro de México. La policía fue sustituida por las rondas comunitarias, conformadas en total por unos cien elementos de la misma comunidad.

La relación con la Iglesia Católica es de respeto, sin embargo con el gobierno estatal y con los municipios vecinos ha habido descoordinación en tanto no se comprende un modo de vida ancestral; otro de los reclamos que se hacen al gobierno estatal y particularmente al Gobernador Aureoles es la falta de justicia e impunidad. Se tienen así problemas que no son atendidos en la vecindad y que requieren una mayor atención por parte del Consejo de Cherán en la Casa Comunal. También hay conflictos porque se están devastando los recursos de municipios vecinos y el gobierno ha reprimido a otros pueblos indígenas vecinos como ocurrió a principios del 2017 en Arantepacua, Michoacán donde además de los asesinatos la CNDH investiga posibles violaciones a mujeres, represión policial y constante hostigamiento contra la población que aspira a seguir los pasos de Cherán [10].



En efecto, para el caso de Cherán, la organización comunal fue la base para acabar con la violencia, el narcotráfico y la corrupción. Los habitantes de Cherán se levantaron con machetes, piedras y palos para hacer vigilias con fogatas cada 200 ó 300 metros; durante al menos tres meses la comunidad estuvo aislada y sin servicios básicos por lo que recurrieron a las fogatas, después que expulsaran a cerca de 500 talamontes, a la policía y al gobierno municipal. Actualmente el consejo de Cherán está compuesto por 12 consejales provenientes de los cuatro barrios desde donde se discuten los temas que son llevados al Consejo Mayor y se organizan las brigadas o rondas comunitarias de seguridad [11].

Además, en el municipio se creó una serie de empresas comunales para el desarrollo social como un vivero forestal donde se brinda empleo a 100 personas y se generan entre 1000 y 2000 plantas de pino por día, todos participan de la educación ambiental, se cuenta con una cantera, una fábrica de ladrillos y se aprovecha la resina de los árboles, un aserradero donde sólo se utilizan la madera de los árboles que se caen naturalmente. Adicionalmente, la comunidad dispone de una universidad tecnológica, donde se imparten 6 ingenierías, 2 maestrías y se realizan intercambios en Alemania Cuba y España; asimismo la Escuela Normal de la comunidad, prepara a los futuros docentes quienes serán los encargados de formar a la comunidad para enfrentar las problemáticas venideras [12].

La comunidad de Cherán florece y prospera después de la destrucción de sus bosques, del asesinato de muchos de sus vecinos, del saqueo, de la extorsión y la violencia. La comunidad conmemora el levantamiento contra los talamontes, autoridades estatales, federales e inclusive después de haber librado una batalla legal que será profundizada en el capítulo siguiente; pero se puede interpretar que primordialmente los medios de comunicación comerciales y de alto rating siguen proyectando ideas deformadas con un sesgo paternalista y un ideal civilizatorio hacia las comunidades indígenas, como se visualiza a partir del caso de Cherán Kéri.

Ejercicio de prospectiva: replicabilidad del fenómeno y condiciones del marco jurídico.

El 15 abril del 2011, cuando se da el levantamiento del pueblo de Cherán el presidente municipal era Roberto Chapina del Partido Revolucionario Institucional (PRI), quien habría negociado algunos favores políticos en campaña. Dichos favores políticos con el crimen organizado incluirían la explotación ilegal de 27 000 hectáreas de bosque primario. Desde el 2007 un flujo de unas 200 camionetas diarias cargadas de madera pasaría por el poblado a vista y paciencia de toda la comunidad.

Las externalidades para la población incluyeron no sólo la pérdida de sus recursos naturales, sino una serie de extorsiones, asesinatos y amenazas que serían una constante en el municipio del estado michoacano, marcado además por la violencia entre carteles de la droga, sicariato y el levantamiento en armas de la población civil convocado con las denominadas Autodefensas de Michoacán encabezadas por el Dr. José Manuel Mireles Valverde, a quien el gobierno de Enrique Peña Nieto mantendría en la cárcel por más de tres años mientras el crimen organizado seguía operando libremente en el Estado.  

Como se ha mencionado en Cherán, el problema estalla cuando los talamontes alcanzan una de las nacientes de agua principales en la denominada Cofradía. Cuando las mujeres que van a misa organizan el bloqueo contra los talamontes, estos les tiran los carros encima , entonces con cohetes y llamando al resto de la comunidad se detiene en total a cinco talamontes, con ello se propicia un enfrentamiento entre comuneros y policía municipal [13]. 

Ante la reacción de los policías quienes protegieron a los talamontes, se da la indignación generalizada de la población. Con 189 fogatas y 3 representantes de cada barrio se procede a desconocer el gobierno municipal, a la policía y con ello al sistema de partidos políticos que ya para estas instancias en la clasificación de Sartori y a partir de los acontecimientos expuestos hasta aquí entraría formalmente como una cleptocracia [14]. 

El Gobierno del Estado hace caso omiso de todo lo ocurrido en Cherán y dice que son riñas entre sicarios del crimen organizado, un medio de comunicación saca a la luz el caso y se recibe el apoyo técnico y jurídico de parte de  la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo quien asesora las acciones de la comunidad purépecha. 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación resuelve la controversia en favor de los vecinos, el 2011 además era año electoral en Michoacán y con la consulta la comunidad solicita no participar en la elección y que se reconozca su derecho a la autodeterminación: 4844 personas votan a favor del sistema de usos y costumbres y sólo 7 personas en contra.  

Los tratados en materia de derechos humanos contraídos por los países son de acatamiento obligatorio. Sin embargo, el Instituto Electoral del Estado de Michoacán  dice no tiene antecedentes, ni competencia para aplicar los usos y costumbres, se recurre entonces a la vía legal otra vez. 

Mientras tanto, el gobernador afirma que lo que ocurre en “la montaña sagrada” es un riesgo, que no representa el sentir de la comunidad, pero paradójicamente el INE (Instituto Nacional Electora, antiguo IFE) respalda la postura y el derecho sobre el que los usos y costumbres es una expresión de participación ciudadana legítima y válida para Cherán.  

A través de un juicio en materia electoral ante la Sala Superior del Tribunal Electoral de la Nación, se solicita al tribunal superior jerárquico que se reconozca derecho a la libre determinación y esta instancia reafirma que la comunidad purépecha sí tiene, en efecto, este derecho, por ende pueden elegir a  sus autoridades por usos y costumbres y pueden tener una estructura a la manera tradicional, en el marco de derechos y costumbres para decidir su organización.

Cherán es el único municipio mexicano en dicho marco de legalidad, tiene mismas derechos y obligaciones como cualquier otro municipio, la organización es diferente, no hay secretarías, ni partidos políticos, sino asambleas en los 4 barrios. Aunque otros municipios tienen la aspiración de seguir los pasos de Cherán, han sido reprimidos por los diversos aparatos del Estado. El Tribunal Electoral reconoce entonces el  Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas para los Pueblos Indígenas. Sin embargo, aunque el Tribunal reconoce los derechos del Municipio de Cherán, no existe una legislación apropiada, ni un precedente similar y más aún, la reacción estatal no se haría esperar, pues se promovió en el 2012 una Reforma Electoral en el Estado de Michoacán donde se desconoce los derechos de los pueblos indígenas, no se contemplan los usos y costumbres, tampoco se valida ninguna consulta previa o controversia constitucional, aunque la haya resuelto la Corte de Justicia de la Nación, por supuesto la Reforma no avanzó por las contradicciones jurídicas que conlleva y por los reclamos que presentan los abogados que llevan la causa de Cherán.

Desde el 12 mayo del 2012 se dan diversas contiendas legales, dentro de las competencias con que faculta la Corte de Justicia está el derecho a elegir consulta previa libre e informada, con lo cual  se falla en mayo 2014 a favor de la comunidad de Cherán, según el código se deben contemplar usos y costumbres. La resolución constituye un precedente, que posiblemente pueda tener importancia posterior para las aspiraciones de otros pueblos indígenas, amparados en el derecho a la libre determinación y el derecho a la consulta. Además, se estipula que cualquier reforma al Código Electoral del Estado de Michoacán debe contemplar obligatoriamente la consulta necesaria con estándares internacionales y reconocer el resultado de las resoluciones anteriores tanto de escala local y con mayor razón nacional.

Sobre la posible replicabilidad del fenómeno Cherán.
Tal como lo colocan Ibarra y Castillo, quienes realizan un recorrido por el ámbito jurídico que regula las vías electorales referentes a la población indígena en México y que abre posibilidades para que se reconozca la organización política propia de los pueblos: “(...) más que a una tendencia federal, las modalidades de la aplicación y de la convivencia que generan este tipo de elecciones por usos y costumbres responden, ante todo, a una dinámica  local” [15]. Es por esto que aunque legalmente exista un reconocimiento a la organización política y modos de vida de las poblaciones indígenas, los procesos comunitarios dependen de las particularidades de la articulación de cada territorio, las cuales determinarán las estrategias, reflexiones y acciones que se desarrollen en el marco de un escenario permeado por diversos actores e intereses. 

En razón de lo anterior, las posibilidades de replicabilidad del proceso de lucha y reivindicación de Cherán, deben ser discutidas desde la comprensión de las condiciones particulares que determinaron la organización de este territorio para generar una ruptura con la lógica de los partidos políticos tradicionales. Es preciso enfatizar en las necesidades que convocaron a diversos actores a promover la organización de las acciones que en conjunto dan cuenta de la lucha por la autonomía de este territorio y de paso su proceso de continuidad para crear nuevas condiciones de organización alternas al sistema político tradicional. 

Para Pedro Chávez, miembro del Consejo Mayor Indígena de Cherán, en su caso como comunidad “es un modo de vida que nosotros emprendimos al estar hartos de lo que sucedía” además, considera que “todos somos diferentes, cada comunidad debe retomar su modo muy particular de organizarse en base a sus usos y costumbres, en base a una controversia ganada, en base a todas las facultades que les otorga la ley, pero sí en base a una realidad que no es la misma de la comunidad de Cherán” Esto en lo referente a la posibilidad de ser imitados por otras comunidades de la región. Por lo tanto, analizar las diferentes circunstancias que llevaron al pueblo de Cherán a una autonomía de los entes de Gobierno Federal y Estatal, es fundamental para definir si es posible que este caso sea replicado, por otras comunidades indígenas, no sólo de México, sino también en otros países de América Latina. 

Como primer punto, se debe analizar que, el descontento generalizado de los pobladores de Cherán, ante la tala desmedida que puso en peligro el naciente de agua en “La Cofradía” fue un detonante trascendental en el “levantamiento” de la comunidad  y concuerda con lo expresado por Enrique Bautista Rojas, para el cual “la visión indígena de la naturaleza se concibe como elemento colectivo que no puede venderse, pues forma parte esencial de la comunidad. La relación que tienen los grupos originarios con ésta, va más allá de la  habitación, el sustento y la reproducción del grupo, por lo que en los contextos de violencia y autodefensa, los movimientos etno territoriales son protagonistas en la defensa de lo común y la preservación no sólo de los recursos naturales sino también su cultura” [16]. 
  
Sin embargo, como verdadero detonante se puede considerar, la concientización de la población respecto a las implicaciones de los “talamontes” con células del crimen organizado instaladas permanentemente y en complicidad con miembros del gobierno municipal, que contribuyó según Mauricio Ibarra y Jorge Castillo “a reforzar su unificación a favor de la defensa de sus intereses, generando, al mismo tiempo, una conciencia de autodefensa, autogestión y desconfianza hacia todo aquello que viniera del exterior; en particular, en lo relaciona a partidos políticos, elecciones y autoridades públicas ligadas a la política partidista y sus intereses” [17].

Los autores Ibarra y Castillo plantean que si bien el caso de Cherán es un hito en cuanto a legislación referente a comunidades indígenas y reivindicación de los derechos de las poblaciones originarias, hubo excesos en las potestades y en la comprensión de los alcances jurisdiccionales por parte de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), pues los magistrados a cargo se saltaron la jurisprudencia estatal y el debido proceso que debieron mantener, se plantean posibles causas que pudieron dar origen a una sentencia catalogada como “sui generis” en favor de la comunidad de Cherán, entre estas explicaciones están los hechos de violencia anteriores y vejaciones, que habrían precipitado la decisión en favor de la comunidad, así como la proximidad de las elecciones nacionales  del 2012, ante la ola de violencia e inestabilidad que golpea a México un fallo de semejantes magnitudes sólo se entiende desde la óptica preelectoral y el deseo de no evidenciar mediáticamente los focos de conflicto armado en el país . 

Los autores mapean otras realidades en México sobre la aplicación y práctica de los usos y costumbres en Oaxaca, Chiapas, Tlaxcala, Jalisco y otras entidades federativas, los argumentos que se plantean en este trabajo y el portillo que se abre para resoluciones posteriores hacen de este artículo un referente imperativo, pues plantean dilemas como la recurrencia a “usos y costumbres” está por encima del derecho ciudadano al voto formal, si es representativa la consulta realizada a partir del número de electores inscritos en Cherán y las repercusiones que puede tener a futuro en términos de legislación indígena [18].

Otro punto que debe considerarse relevante en el éxito de este proceso de lucha, es la rápida y estratégica organización comunal que se produjo como respuesta al miedo e indignación generalizada frente a las represalias del crimen organizado y también ante cualquier intento de represión por parte de entes gubernamentales. Como lo indica María del Carmen Ventura Patiño “la comunidad fue diseñando una estructura organizativa que ha permitido sostener este movimiento”, el cual según Ibarra y Castillo tiene como primer escalón, las fogatas (integradas por unos cuantos pobladores); que además para Ventura Patiño, “permitieron el proceso de reflexión de los comuneros, en el sentido de hacia dónde caminar, hasta cuándo sostener las barricadas, cómo asegurar la protección de la vida de sus integrantes, qué hacer ante la tibia respuesta gubernamental, pero también su situación frente al proceso electoral” Lo anterior aunado a las asambleas generales como segundo eje de fuerza, donde se discuten y toman las decisiones de la comunidad [19].

De este modo, se observa cómo desde una serie de acontecimientos e implicaciones en el territorio indígena de Cherán, se llevó a cabo un proceso organizado que ha buscado mantenerse en el tiempo a partir de diversas estrategias, dentro de las cuales cabe mencionar los espacios de reflexión construidos en los barrios a partir de las fogatas. Reflejando así que todo movimiento que surja desde las propias necesidades y vivencias de quienes lo promueven, está constituido por acciones y reflexiones que permiten un continuo ir y venir en torno a los problemas que se viven y las posibles formas de abordarlos. 

Además, la reflexión en las fogatas y al mismo tiempo las asambleas generales tienen un componente esencial constituyente de las dinámicas locales donde existen procesos de organización política de base y es la toma de decisiones desde el diálogo y la participación. Contrario a las formas tradicionales y verticales desde las cuales se limita el sentido de colectividad y autonomía. Todo lo cual revela un proceso político alternativo no sólo a la lógica de partidos tradicionales, sino también desde diversas líneas de acción; tal  como se mencionó anteriormente, en cuanto a las empresas comunitarias para el desarrollo social, así como los centros y estrategias de educación locales.

Así, la experiencia de Cherán posiciona múltiples reflexiones en el marco de las rupturas que los territorios indígenas realizan a la política tradicional, a partir de su posición de resistencia. Si partimos de una comprensión histórica sobre la violencia, ante la cual ha estado sometida la población indígena en toda Latinoamérica, también la resistencia histórica debe ser mencionada para vislumbrar las potencialidades de lucha desde sus vivencias colectivas e intereses comunes.

Ibarra y Castillo, mencionan además que a partir de diversos movimientos y luchas en el interior de los territorios indígenas, se exigió el reconocimiento del Estado para garantizar la autodeterminación de los pueblos, lo cual se coloca como antecedente de los gobiernos a partir del principio de “usos y costumbres”; siendo que en el 2001 se aprueba la primera Ley Federal Indígena [20]. De lo anterior, es preciso rescatar que ha sido a partir de la lucha indígena como se han  adquirido las disposiciones que hoy les amparan, las cuales en este caso refieren al ámbito legal, pero le trascienden como tal; pues la lucha y resistencia indígena debe ser pensada no sólo desde la necesidad de una ley que proteja y reconozca sus derechos, sino desde una necesidad de transformación en el imaginario de una sociedad que continúa reproduciendo un trato colonial de invalidación e invisibilización para la población indígena a nivel general. Cabe mencionar el accionar de los medios de comunicación, pues como se colocó en el capítulo anterior, el tratamiento periodístico de los medios que tienen cobertura y alcance nacional, es profundamente sesgado y responde a intenciones hegemónicas que actúan desde diversas líneas de acción para invalidar y deslegitimar la lucha indígena.

En ese sentido, aunque la ley escrita, en el ámbito formal establece una serie de disposiciones nacionales e internacionales sobre la protección de los territorios indígenas, es importante mencionar que dentro del sistema político económico dominante, el tratamiento del ámbito jurídico pasa de facto por una serie de intereses a partir de los cuales el Estado se manifiesta, ya sea a través de acciones u omisiones. Y en este marco, para el sistema hegemónico imperante, la lucha de los territorios indígenas representa una amenaza latente a sus intereses.

Se tiene entonces que, por un lado los territorios indígenas han luchado y resistido históricamente ante la violencia a la cual han estado sometidos. Sin embargo, las formas de lucha, los alcances, así como las posibilidades y limitaciones responden a determinadas variables y condiciones. A nivel general se han mencionado puntos medulares como lo es el tratamiento de la prensa sobre los procesos de lucha indígena; se han mencionado también mecanismos estratégicos como lo es la instrumentalización del ámbito normativo, siendo que las leyes no existen para ser aplicadas de una forma única, sino que depende de cómo, quién, y desde cuáles intereses sean utilizadas además de la coyuntura específica bajo la cual se implementen, como se demuestra a partir de la experiencia del caso del Municipio purépecha de Cherán Kéri.

En este caso, el pueblo de Cherán llevó a cabo una batalla legal acompañada de un proceso comunitario que trascendió a otros ámbitos desde la concientización y cuestionamiento a los actores políticos tradicionales, a la corrupción, al crimen organizado, a los intereses económicos externos, a la inacción del Estado y por tanto a la apuesta por rescatar y fortalecer formas propias de organización, expulsando a las entidades oficiales, mandos medios (y poderes fácticos) y construyendo alternativas factibles de vida en armonía con la naturaleza. Pero esta lucha no es generalizable, y aunque los territorios indígenas tengan en común la vivencia de la violencia y discriminación históricas, los procesos de acumulación de fuerzas y organización comunitaria son muy diversos y condicionados de formas, tiempos y espacios particulares. 
  
Por otro lado, se tiene que el sistema hegemónico actúa en forma constante y continua, de forma tal que en los diversos territorios indígenas, las personas se encuentran ante una serie de estrategias que el Estado realiza con el interés de mermar y disminuir procesos de lucha sistemáticamente, como el caso de Cherán o en los municipios de grupos indígenas vecinos. Esta disminución se realiza a través de la desinformación y la invalidación emanada por los medios de comunicación, asimismo, a partir de la lógica de “representatividad” propia de los partidos políticos, que introducen prioritariamente sus intereses en las comunidades. Lo hace también desde las políticas de “asistencia” e “inclusión social”, que con el discurso de la inclusión, buscan “integrar” a las comunidades indígenas con una visión paternalista, en el ordenamiento social favorable mayoritariamente, al sistema político y económico-hegemónico vigente.

En este escenario de diversos actores e intereses, (y sobre premisa y la comprensión que no existen recetas o manuales para la lucha política), las posibilidades para replicar el proceso organizativo de Cherán, estarán determinadas tanto por la fuerza e imposición de la lógica externa a los territorios, como por las fuerzas que se construyan desde la dinámica local de cohesión para luchar en respuesta a la violencia y represión de los agentes externos. Cherán muestra que la ley puede ser utilizada a favor, pero esto se dio, en tanto existieron procesos paralelos de reflexión y concientización política, sobre cómo funcionan las estructuras estatales que pueden ser utilizadas a favor y del mismo modo, cómo las entidades “oficiales” pueden ser expulsadas y sustituidas por una organización local que tenga como principio los intereses y necesidades propias de la comunidad, con un rescate de la participación que permita abordar las verdaderas necesidades y preocupaciones de cada grupo indígena. 

Conclusiones
Pareciera haber un rechazo a la objetividad en los medios de comunicación de gran escala, privilegiando en su lugar el amarillismo, la falsa expectativa y la desinformación a fin de atraer mayores audiencias en horarios estelares; particularmente esto se constata en los recortes informativos y el énfasis dado a determinados actores por encima de otros, aunque lo que se exponga entre en contradicción con alguna resolución oficial o dictamen previo emanado de las mismas instituciones gubernamentales.

Los medios locales, si bien tienen un alcance más reducido, parecieran preocuparse más por informar sobre la realidad circundante. Sin embargo, se debe considerar que se parte de una muestra muy pequeña respecto al todo, por lo que no podría formularse una generalización al respecto. De cualquier forma para el caso abordado, es curioso que la comunidad cheranense haya encontrado mayor apoyo en un medio local, mientras los medios de comunicación de escala estatal y nacional se mantenían sistemáticamente al margen de los hechos, o guardaban un conveniente silencio sobre los atropellos que se estaban realizando en la comunidad.

Emisiones informativas que involucran una mayor complejidad y aproximan el estudio de la coyuntura con mayor propiedad y seriedad, parecieran estar destinados a un público más restringido, particularmente vinculado con las universidades y centros de investigación, aunque su acceso es libre, no se trata de un producto de consumo para las mayorías quienes se quedan con la versión de la televisora comercial, esto de alguna forma limita el alcance de la información y legitima a los productores de contenido chatarra.

El fenómeno de Cherán, si bien goza de prestigio y renombre en la escala mexicana e internacional, involucra más bien un caso de alcance jurídico “sui generis” en la legislación sobre pueblos indígenas. Con esto, se especifica las dificultades de replicabilidad del fenómeno en otras latitudes y más bien, se refuerza la idea del que la formulación debe darse desde la especificidad fáctica y condiciones particulares de cada territorio indígena. En ese entender, condiciones similares en otras latitudes, no serían sinónimo de un fallo judicial equivalente para otra comunidad indígena latinoamericana. Aunque sí pareciera existir un compromiso por parte de los Estados nacionales, a partir de la legislación y acuerdos internacionales ratificados ante los congresos, para hacer efectiva la protección y el cumplimiento de los derechos humanos de los pueblos indígenas, al menos desde la parte discursiva. Sin embargo, este compromiso no se debe dar por un hecho, pues aunque el país en cuestión ratifique las convenciones internacionales, se requiere de la voluntad política e institucional y del compromiso para dar efectiva respuesta a las demandas de la sociedad y de las comunidades originarias; todo ello no es imposible de lograr como una práctica constante, pero como se dijo requeriría de voluntad y un verdadero compromiso por parte de los países firmantes de las convenciones. 

Ante fenómenos latentes en los movimientos sociales de México como los casos de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, la matanza de Apatzingán entre muchas otras, se refuerza la idea de Giovanni Sartori sobre las cleptocracias modernas, donde una élite u oligarquía moderna atropella los derechos de una “minoría” que en realidad es una mayoría tradicionalmente oprimida e históricamente marginada, que reclama una mayor efectividad institucional.  

Desde la comunidad, se sigue reclamando la falta de respuestas y la impunidad ante los agravios y despojos que sufrió el pueblo de Cherán. La dinámica cheranense no escapa al despertar de la consciencia, de la sociedad civil organizada en el Estado de Michoacán, con los grupos denominados de “Autodefensas” quienes con palos, machetes y piedras decidieron combatir al crimen organizado y al narcotráfico desde el espacio de lo local. En ese sentido, el fenómeno responde a una situación de hastío, desgaste y desconfianza de las instituciones regulares del aparato estatal; el caso de Cherán deja latente la crisis de representatividad y la desconfianza del ciudadano ordinario frente a las instituciones que en teoría deberían protegerlo y resguardar sus derechos, como lo son gobiernos locales, policía u organismos federales, quienes más bien oprimen a la población para favorecer al crimen organizado en experiencias como las mencionadas en este trabajo.


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Notas:

[1] Miguel Vázquez Medel, La prensa escrita y la construcción social de la realidad (Sevilla: Ema-Rtv, 1999): 2.
[2] Bryant Jennings y Dolf Zilmann , Los efectos de los medios de comunicación. Investigaciones y teorías (Barcelona: Paídos, 1994): 345-347.
[3] Robert Dahl,  La democracia y sus críticos (Barcelona: Paidós, 1992): 6.
[4] Giovanni Sartori, Teoría de la democracia. Tomo II. Los temas clásicos (México: Alianza Universidad, 1991): 196.
[5] David Held, Modelos de Democracia (Madrid: Alianza Universidad, 1992):17.
[6] Samuel Huntington,  La tercera ola: la democratización (Barcelona: Paidós, 1994): 175-236.
[7] Enrique Bautista, “Defensa del territorio y autonomía indígena en la lucha de la comunidad de Cherán”, Cambios y Permanencias, no 7,  (2016) :162-180.
[8] María Luisa España Boquera y Omar Champo Jiménez, “Proceso de deforestación en el municipio de Cherán, Michoacán, México (2006-2012)”,  Madera y Bosques, 22, n° 1 (2016): 141-153.
[9] Pilar Calveiro, “Repensar y ampliar la democracia: El caso del Municipio Autónomo de Cherán K’eri”,  Argumentos, 27, n° 75 (2014): 193-212. 
[10] Miguel Mandujano Estrada, “Viejas y nuevas formas de hacer política: el Buen gobierno comunitario”,  Astrolabio, n° 18 (2016): 144-151.
[11] Miguel Mandujano Estrada, “La primavera P’urhépecha; resistencia y Buen Gobierno en Cherán K’eri”,  Bajo Palabra, Época 2, n°9 (2014): 103-112.
[12] Gloria Ramírez Muñoz, “Ante la tala clandestina y la violencia, Cherán organiza su defensa”, La Jornada, UNAM México, sección: Hojarasca. 2011, acceso el 14 de abril de 2017,  http://www.jornada.unam.mx/2011/05/14/oja169-cheran.html 
[13] Víctor Manuel Santillán Ortega, “El ejercicio del poder desde la resistencia indígena: Cherán, Michoacán 2011-2014” (tesis de Maestría en Ciencias Sociales, FLACSO México, México, 2014), 224, http://bibdigital.flacso.edu.mx:8080/dspace/handle/123456789/3561
[14] Sartori,  Teoría de la democracia, 196.
[15] Mauricio I Ibarra y Jorge G Castillo Vaquera, “Las elecciones de Cherán: usos y costumbres excluyentes”, Revista Mexicana de Derecho Electoral, n°5 (2014): 270.
[16] Bautista, “Defensa del territorio y autonomía”, 162-180.
[17] Ibarra y Castillo, “Las elecciones de Cherán”,  263-270.
[18] Ibarra y Castillo, “Las elecciones de Cherán”,  263-283.
[19] María del Carmen Ventura Patiño,  “Proceso de Autonomía en Cherán. Movilizar el Derecho”,  Espiral,  n°55 (2012): 157-176.
[20] Ibarra y Castillo, “Las elecciones de Cherán”,  263-283.